Tiana-y-el-sapo-mundo-funko-pop

Tiana y el Sapo: cuento original y versión Disney

Una vez más vengo a contaros el origen de una de las historias de Disney, en este caso una que levanto ampollas y controversia en su país de origen por ser tachada de racista. Con ese dato supongo que todos ya sabréis de cuál estoy hablando, Tiana y el sapo, la película que nos presenta a la primera princesa afro americana; conozcamos su historia a fondo.

Tiana y el Sapo

“Tiana y el sapo”, o “La princesa y la rana” tal como seria su título original, es una película de Disney estrenada el 25 de Noviembre de 2009 en Estados Unidos. Fue la última película en usar el método de animación tradicional en los clásicos Disney, ya que desde entonces siempre se usa la animación de modelados 3D por ordenador.

Fue dirigida por John Musker y Ron Clements, grandes veteranos de la franquicia, y contó con dobladores de la talla de Oprah Winfrey y John Goodman entre muchos otros, en su versión original, que despertaron en gran medida el interés del público.

La historia nos lleva hasta la Nueva Orleans de 1913, donde conoceremos a una pequeña Tiana que sueña con abrir su propio restaurante mientras su madre le cuenta el cuento del príncipe rana. Los años pasan y Tiana se hace mayor, trabaja de camarera y ahorra para intentar alcanzar su sueño, pero ha olvidado lo que es divertirse y disfrutar de la vida.

Por otro lado, llegará a la ciudad el príncipe de Maldonia, Naveen, a quién sus padres le han dado un ultimátum, tiene que aprender a ganarse la vida por sí mismo o encontrar a alguien para casarse. Como es de esperarse Naveen decide ir por el camino fácil y busca una chica rica a la que embaucar para casarse, pero los acontecimientos se precipitan y Naveen acaba transformado en rana por el malvado brujo Dr Faciliar, que quiere hacerse con el control de Nueva Orleans.

Para romper el hechizo Naveen tendrá que besar a una princesa y poco después de ser transformado Tiana aparecerá ante él. Pensando que sus problemas están resueltos Naveen le pide a Tiana que le bese y que a cambio él podrá darle lo quiera, ya que es rico. Tiana acepta, pero algo sale mal y acaba convirtiéndose en rana ella también.

A partir de aquí veremos como evoluciona la relación entre los protagonistas mientras buscan la manera de volver a ser humanos. ¿lo conseguirán?.

El cuento original

Todos conocemos de antemano la historia “básica” en la que se basa la película. El mito de besar sapos que se transforman en príncipes es una de las historias más comunes en el folclore de muchos países occidentales, pero… ¿De dónde proviene en realidad esa historia? Pues de E. D. Baker y su libro “La princesa rana” y de los mismísimos hermanos Grimm y su historia “El príncipe sapo o el Enrique de hierro”.

La historia de los hermanos Grimm nos cuenta como una princesa caprichosa filosofa sobre el amor en el borde de un estanque, donde un sapo croa a la luna incansablemente. Harta del sapo, la princesa tira una esfera de oro al estanque para hacerlo callar, pero este, al perturbarse las tranquilas aguas del estanque, se transforma en un apuesto príncipe.

Como vemos, en esta versión no existe el tan famoso beso y con una “ofrenda” al estanque se consigue el mismo efecto. En versiones anteriores, el cuento era aun más violento, ya que ni existe beso ni ofrenda, simplemente la princesa, harta del sapo, lo estampa contra un muro haciendo que este recobre su forma humana.

Con el paso de los años la historia va dulcificándose y aparece el componente romántico, como por ejemplo, la versión en la que el sapo debe pasar la noche en la almohada de la princesa para recuperar su verdadero cuerpo. Y así hasta evolucionar al beso que todos conocemos.

Existen muchísimas versiones por diferentes autores, basando el cuento en diferentes premisas o razones todo acaba siempre igual, princesa besa a sapo y sapo se convierte en un apuesto príncipe. Disney trajo hasta nuestros días la historia clásica dándole su toque y contándonos aquello que nunca antes nos habían contado, el después del beso.

Tiana y el sapo ¿racista?

Todos sabemos como es Estados Unidos con el tema del racismo, incluso la toda poderosa Marvel tubo que hacer cambios en sus personajes para poder ampliar el plantel de actores de color en sus películas. No es de extrañar que una película Disney en la que la protagonista fuera afro americana levantara ampollas.

Antes de llamarse Tiana, la protagonista de “La princesa y la rana” tubo otro nombre, Maddy, diminutivo del nombre francés Madeleine, dicho nombre fue percibido por ciertos colectivos como racista, ya que lo asociaban al estereotipo de esclava, porque la protagonista se presentaba como una sirvienta de clase baja al servicio de una adinerada familia blanca.

En 2007 se anunció, junto a posibles cambios en el título de la película, el nuevo nombre de la protagonista, Tiana. Mas adelante Disney lanzo un comunicado en el que aseguraba que trataría a los personajes y otros aspectos con el máximo respeto, cosa que calmo bastante los ánimos de la polémica.

Disney, a diferencia de lo que piensan algunos, no desvirtúa los cuentos originales, sino los trae hasta nuestros días dándoles ciertos toques de modernidad y adaptándolos al público del momento. Uno de los mejores ejemplos es Tiana y el sapo, que a pesar de ser de los cuentos mas trillados, Disney supo darnos algo más.

¿Y vosotros que pensáis? ¿Os gustó Tiana y el Sapo?

Como siempre si queréis que hablemos del origen de alguna película en concreto dejádmelo en los comentarios y veré que puedo hacer. Cada mes – mes y medio intentaré traeros el origen de alguno de los cuentos de Disney.

2 comentarios en “Tiana y el Sapo: cuento original y versión Disney

  1. La esclavitud existió en muchos países, pero la gran diferencia es que “cualquiera podía ser esclavo”. Los romano tenían esclavos griegos, alemanes, nubios y hasta otros romanos que caían desgracia. Pero Estados Unidos ha sido el único país de la era post cristiana que hizo de la esclavitud un tema de raza; otras países también tuvieron esclavos negros, pero oficialmente era algo ilegal (como trata de mujeres que todos condenamos aunque ocurre en algunos países de Europa). Pero Norteamérica lo convirtió en algo avalado por el estado y a demás hizo que por mucho tiempo la condición de esclavo al color de la piel de una persona y no a una marca o un tatuaje como en otras civilizaciones. Es por eso que su racismo es muy particular, visceral y diferente al de otros países; las heridas, los traumas y las consecuencias son otros. Como extranjeros no podemos entender como sienten los negros y los blancos de EE.UU si no hemos vivido en su país y con ese contexto. En Perú hay racismo, pero la máximo que ocurriría es que no dejaran entrar a al alguien a un restaurante por su color, en cambio EE.UU llegó a diferenciar asientos para negros y blancos en los autobuses, diferenciar los baños, emitir condenas judiciales diferentes, prohibirles la educación, etc. Y sus racistas más radicales salían en grupos por la noche a cazar a los negros para asesinarlos o quemares las casas. Algo que en mi país me alegra afirmar que jamás a ocurrido en toda su historia, no por racismo al menos.
    Es por eso que no debemos tomar a la ligera la sensibilidad al tema, incluso si algunas veces nos parece irracional. Pero eso tampoco significa que nosotros estemos obligados a compartir esa irracionalidad.
    Vi la película que comentan… y la verdad es que me dormí. Todo era muy lejano a lo que conozco como para poder tener entenderlo bien, las canciones no eran memorables y al final se entendía bien de que iba todo o cual era el malvado plan de mago vudú. En ese sentido Frozen (otra película que en mi opinión esta demasiado sobrevalorizada, porque no es realmente muy buena) consiguió un mejor éxito ya que a veces escucho a las niñitas cantar las tonadas.
    En cambio disfruté mucho más “Enredados” la nueva adaptación de Rapunzel, que me pareció muy divertida e interesante, incluso con los cambios del guión. Recomendaría mucho más esa película que La Princesa y el Sapo, porque es mucho más divertida pero también tiene una gran cantidad de moralejas que enseñan aspectos fundamentales sobre la vida. En la Princesa y el Sapo el mensaje tenía que ser “El verdadero ve por encima de las apariencias” por eso era importante que la protagonista realmente fuera una princesa caprichosa, la ultima persona que uno esperaría fuese capaz de hacer esto. Disney invirtió todo esto, lo que no es malo en un principio, pero luego convirtió también a la protagonista en un sapo, lo cual hace que todo el mensaje se vuelva confusa y se convierta en un historia genérica de amor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *